¡Hola grupo!

Aquí el tiempo se pasa volando, y más cuando empieza a apretar el calorcete del verano, como en estas últimas dos semanas, en las que ya hemos estrenado la piscina del pueblo, y hemos montado en el súpertobogán que se encuentra muy cerquita del lago Oeschinensee, ¡qué vistas!

 

Tobogán de Oeschinensee

 

Y a todo esto, ya sólo me queda una semana más por aquí (parece mentira), que dentro de 7 días tengo el vuelo de vuelta a España, la verdad es que tengo muchas ganas ya de veros.

Pero antes de que esto se acabe, no quiero dejar pasar la oportunidad de hablaros una vez más del KISC, en concreto de todas las medidas medioambientales que se llevan aquí a cabo durante los 365 días del año.

Lo primero que destaca es la gran labor de reciclaje y separación que aquí se hace, nada de separar entre papel/cartón, envases y vidrio, no, se puede decir que en el KISC existe un punto donde se llegan a separar hasta 18 tipos de residuos diferentes: Cartón, papel, 5 tipos de plástico, botellas PET, metal, latas, eléctricos, 3 tipos de vidrio, focos, aceite usado, pilas y basura orgánica, creo que no me dejo ninguno por el camino. Parece una locura, pero en cuanto te acostumbras no es tan difícil.

 

El Centro de Reciclado

 

Más Centro de Reciclado

 

Los cubos de cada planta

Este aspecto no sólo afecta al staff que estamos aquí, por supuesto que somos los más implicados en ello, pero también toda la gente que viene al centro debe separar correctamente, existiendo en cada planta del albergue una serie de contenedores con carteles, vale que no hay 18 (no habría espacio suficiente, jeje), pero luego el staff cogemos esa basura y la separamos en ese punto limpio que he nombrado. El reciclaje en KISC está asegurado.

La reutilización también es importante en el centro, no se tira nada sin antes comprobar que de verdad no es útil para algún departamento, incluyendo por supuesto la reutilización al máximo del papel.

Gran parte del mobiliario del centro ha sido y es fabricado aquí mismo, en el taller, de manera que se ahorra mucho en materiales, transporte,… además de poder repararlo fácilmente, ahorrando en material y en dinero claro.

El consumo de agua también está muy mirado en KISC, reduciéndolo en todos los aspectos posibles, desde la implantación de botones en las duchas del chalet (para evitar derroche de agua), hasta la utilización de un gran lavavajillas en la cocina.

 

Las duchas del Chalet del KISC

 

Energéticamente hablando, el centro hace funcionar todo el sistema de calefacción y agua caliente con madera extraída de un bosque que posee KISC, un bosque sostenible, del cuál obtiene la madera y deja crecer otra vez los árboles, teniendo así una fuente inagotable de recurso energético, ¿no es ideal? La madera se corta y se apila hasta que esté completamente seca (unos 3 años) y entonces se quema en la caldera, proveyendo de calefacción y agua caliente a todo el chalet durante todos los días del año.

Aquí se apila la madera...

 

...y a la caldera

Por supuesto, en el aspecto energético y de contaminación he de destacar también el uso del transporte, no sólo que el staff usamos casi constantemente nuestras bicis para movernos cada día, sino que también existen unos carros para poder transportar todo tipo de cosas de un lado a otro, aparte de instigar a la gente a utilizar el transporte público del pueblo, siendo gratuito si llevas la pañoleta puesta.

Y todavía me dejo muchas cosas más, así que si alguien está interesado, sólo tiene que preguntarme o bien venir hasta aquí a darse una vuelta por el chalet, ya que en cada rincón existen carteles informativos acerca de todos estos aspectos.

 

Cartel de la Etiqueta Ecológica Europea

 

Bueno, me despido por hoy, prometo hacer una última entrada antes de volver a La Mancha 😉

¡Un abrazo grupo!

 

Ojo de Halcón.